¡Me cache en dié! (A propósito del interminable documental “la vulgaridad permitida”)

¡Me cache en dié! (A propósito del interminable documental  sobre “la vulgaridad permitida”)

No debe existir en ninguna otra parte del universo un terreno tan generoso como el educativo. Hospitalario, amable, abierto las 24hs, el planeta comeniano no vacila en recibir visitantes provenientes de mundos tan distintos como resultan ser los de la religión, el deporte, la meditación, la filosofía, el periodismo, el entretenimiento, el psicoanálisis y la autoayuda. Todos estamos autorizados a hablar de educación, así como de política, amor o fútbol.

Junto a Luis Pescetti en Córdoba

Junto a Luis Pescetti en Córdoba

Entrevista en La Pampa

Entrevista en La Pampa

http://www.lapampa.edu.ar/escritoriopampeano/sitio/materialaudiovisual/Entrevistas/Antelo-Entrevista.wmv

Entrevista diario Clarín – Tareas escolares

¿Qué utilidad consideras que tienen las tareas escolares (en casa, siempre) en el proceso de enseñanza? ¿Qué objetivos deberían tener?

Fragmentos de textos Laclau-Rorty

Si alguien está perfectamente satisfecho y bien instalado en la descripción A, él no tiene ningún motivo para pasar a la nueva descripción B. La única salida de esta impasse es si la descripción B no viene a reemplazar a una descripción A plenamente vigente sino que provee una descripción a una situación que ha pasado a ser crecientemente indescriptible en términos de un viejo paradigma. Es decir, que el único modo en que el proceso de convicción puede operar es si pasa de la falta de convicción a la convicción, no si pasa de una convicción a otra. Eso significa que la función de un nuevo lenguaje es llenar un vacío (…) Si acordamos que la condición de una redescripción exitosa es que ella no sólo remplace a la anterior sino que ella también llene el vacío abierto en la descriptibilidad general de una situación, entonces la redescripción válida tendrá una identidad dividida: por un lado ella será su propio contenido; por el otro, ella encarnará el principio de la descriptibilidad como tal –es decir, lo que hemos llamado forma general de la plenitud (Laclau;1996:170).

Maestros a la obra

Para quien cree que el objetivo primordial del trabajo docente es la transmisión de conocimientos, el interés por los productos finales de su trabajo es perpetuo. ¿Adónde va la transmisión? ¿Qué hay al final de una clase? ¿Cuál es la señal que permite saber si nuestro trabajo funciona? ¿Qué podemos mostrar como resultado de nuestro trabajo? ¿Cuál es nuestra obra? Lo mismo ocurrre para aquellos otros que creen que el objetivo primordial no es la transmisión sino la formación de las personas. Objetivos diferentes pero intereses similares.

Bad Days

Acabo de advertir que Freud comienza la interpretación de los sueños con un epígrafe en el que promete abrir las puertas del infierno. ¿Sabían? Si me está permitido interpretar el epígrafe que inaugura la interpretación del más TOP de los interpretadores profesionales del universo entero, creo que Segismundo se equivoca. El infierno no tiene puertas. Está ahí, como la universidad pública: free pass.  Apto para todo público. ¿Por dónde se entra si no existen las puertas? No  lo sé.

Stairs to Picchu

Fui a Lima a palestrar y aproveché la ocasión para conocer el McDonald´s Picchu. No vi ningún Inca pero sí turistas y escaleras. Cientos de miles de escaleras para cientos de miles de turistas. Las escaleras no van al cielo y sí a ninguna parte. Resultó ser la visita guiada más onerosa de mi vida con unos guías portando banderitas desvencijadas y aglutinando excitados clanes escolares (nosotros integrábamos el de color marrón tapir) corriendo convulsionados detrás de ellos. Uno de los fuhrer (guía en español) era igualito a Hugo Benjamín Ibarra y repetía el término haiga con mucha educación. También afirmaba que el 70% del McDonald´s Picchu era original y el resto restaurado. Otro guía, que era igual al Lanchita Ludueña, desmentía a su colega y cambiaba los porcentajes: 60% y 40%. Todo eso sucedía mientras los recuerdos de mi Belle Epoc y mis 50.000 Parisiennes acudían raudos a mis pulmones de manera escalonada.

Transmitir vs. comunicar

Regis Debray escribió un libro instructivo llamado “Transmitir”. Escribió además muchísimas otras cosas.  Por ejemplo, un texto corto y encantador que se llama “La República explicada a mi hija” y otro lleno de pistas para pensar la noción de autoridad, denominado “Alabado sean nuestros señores”. En este caso, quiero compartir con ustedes mis impresiones sobre una traducción que encontré  hace unos días, ya no recuerdo cómo ni dónde, que se titula:  Transmitir más, comunicar menos. Para usar el vocabulario del mismo autor, no sé de donde viene pero eso no constituye ni una preocupación ni un impedimento. En ese texto, Debray describe -a la manera del famoso Slim Center- un antes y después. Analiza una batalla en la cual la idea de transmisión pierde frente a la omnipresencia de la comunicación.  ¿Por qué? Veamos:

Dignidad y desprecio

A la señora presidente le gusta la palabra dignidad. La usa frecuentemente y a propósito de cualquier asunto. Pispeen un poco en el Google. La última vez  que la usó fue para adular a los docentes. No es la primera ni la única. Dijo que elevar el piso salarial es dignificar a los docentes.